viernes, 25 de septiembre de 2009

CLASIFICACION DE LOS SERES VIVOS


Principios de clasificación
La creación de esas cinco grandes categorías, llamadas reinos, evidentemente fue totalmente insuficiente para organizar el enorme universo de los seres vivos, pues representan conjuntos demasiado grandes. Los biólogos se vieron así en la necesidad de crear subcategorías.
Uno de los primeros sistemas de clasificación, cuando aún sólo se habían establecido dos reinos, fue agrupar a aquellos seres que ocupaban un mismo habitat y que tuvieran órganos que desempeñaran la misma función, o sea que se consideraban las analogías entre los organismos. Al aumentar los conocimientos de anatomía, se vio que esto no era adecuado, pues muchos seres que tenían, por ejemplo, alas (los insectos, los pájaros y los murciélagos), poseían otras características que demostraban que la relación entre ellos era demasiado lejana.
Fue el naturalista sueco Carolus Linneo (Linnaeus) quien propuso la primera clasificación que consideraba aspectos realmente significativos en los cuales hay semejanzas o diferencias entre los organismos. A él se debe el sistema moderno de clasificación el cual fue publicado en 1753 para las plantas y en 1758 para los animales (recordemos que en esta época los seres vivos se habían agrupado en sólo dos reinos).


El sistema de clasificación en la actualidad
Teniendo en cuenta diferentes niveles de homología en las características anatómicas y fisiológicas, y de acuerdo a los datos proporcionados por los registros fósiles para establecer relaciones, se han creado diferentes categorías dentro de los cinco reinos existentes. Las más importantes son:
phylum o división*
subphylum o subdivisión
clase
orden
familia
género
especie
Es evidente que los organismos de una misma especie están mucho más relacionados entre sí y por lo tanto son mucho más semejantes que aquellos que tienen en común solamente la familia, o más aún, solamente el phylum.
La especie es la unidad fundamental o básica de clasificación, y el grupo dentro del cual se encuentran varias especies estrechamente relacionadas se conoce como género. A Linneo no sólo se le debe la creación del sistema de clasificación moderno sino también de un sistema de nomenclatura universal para los seres vivos. Con este sistema ya no importa el idioma que se hable, pues cada ser vivo tiene un nombre científico con el que será reconocido internacionalmente por todos los especialistas. Éste consta de dos partes: la primera identifica al género al cual pertenece el organismo y la segunda a la especie. Ambos nombres se deben escribir ya sea subrayados o con letra cursiva, y el primero utiliza letra mayúscula al comienzo. Así, el maíz se llama Zea mais; el perro, Canis familiaris y el hombre, Homo sapiens. Para los nombres científicos casi siempre se utiliza el latín, y el origen puede ser diverso: a veces hacen referencia a alguna característica física del ser, otras hacen alusión a sus hábitos, a veces recuerdan al descubridor e incluso al lugar donde habita la especie en cuestión.
Algunas veces, dentro de una sola especie existen algunos grupos con pequeñas diferencias. Para indicar esto se ha creado una categoría conocida como variedad. En el nombre científico muchas veces se añade la variedad ya sea con una inicial o usando el nombre completo.
En la página 38 presentamos un cuadro en el que se clasifican, de acuerdo a las categorías establecidas, los siguientes animales: hombre, perro, lobo, gato, pinzón de suelo, cardenal, mosca de la fruta, cangrejo cornudo y tarántula.
Conclusiones
Como podemos observar la taxonomía es una herramienta fundamental para el estudio de los seres vivos. Gracias a ella se puede construir un árbol genealógico que permita seguir la historia evolutiva de los diferentes grupos. Las especies se encuentran en las ramas y en las bifurcaciones están los antecesores comunes.
El sistema actual de clasificación ha permitido relacionar y diferenciar gran cantidad de organismos y ha organizado el estudio de las formas de vida en nuestro planeta. Sin embargo, no es perfecto. Por ejemplo, hay muchos organismos unicelulares estrechamente ligados con pluricelulares y, a pesar de ello, están en reinos diferentes. Al avanzar la ciencia se ha ido conociendo mucho más de la química y la fisiología celular y se han encontrado algunas diferencias grandes entre individuos clasificados en el mismo género. La existencia de los virus también representa un serio problema, pues incluso hay discrepancias sobre si se pueden considerar o no seres vivos. Estas situaciones hacen que muchos biólogos propongan crear nuevos grupos (incluso nuevos reinos) y que hayan aparecido muchas subcategorías como las subclases, las subespecies, las tribus, las razas, las variedades, etcétera.
Evidentemente, cualquier sistema propuesto presentará ciertas dificultades pues, a diferencia de la naturaleza, las categorías son rígidas. A pesar de esto, el trabajo realizado hasta ahora por los taxónomos es invaluable para conocer y aprender cada día más de la mayor riqueza que tiene nuestro planeta: la vida.

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